Resumen de Continuidad de los parques (Cortázar)


Un señor vuelve en tren a su finca después de resolver negocios que tenían que ver con matar a alguien, trata con su mayordomo sobre aparcerías y le escribe a su apoderado. Se sienta en su sillón de terciopelo verde (su preferido) que da la espalda a la puerta y se pone a leer una novela que está a punto de terminar.

La novela trata de una pareja de amantes que se encuentran en una cabaña, él tiene una herida en la cara por una rama, ella lo está esperando. Ella quiere acariciarlo pero él la rechaza porque han premeditado el encuentro para planificar cómo iban a matar a alguien. Buscan coartadas y eliminan posibles errores. Se acerca el anochecer.

Se separan a la salida de la cabaña; ella va para un lado y él para otro, sale corriendo entre los setos y los árboles para llegar a una casa. En el camino, los perros no deben ladrar y el mayordomo no debe estar: todo se cumple como lo han planeado. Sube el porche y entra a la casa. Recuerda lo que le dijo la mujer: primero una sala azul, luego una galería, una escalera alfombrada y al final dos puertas, no habrá gente en las habitaciones. Una vez que entra en la última habitación con el puñal en la mano, ve a un hombre de espaldas a la puerta sentado en un sillón de terciopelo verde leyendo una novela.

En ese momento el lector (real) se da cuenta de que el hombre en el sillón es la víctima del protagonista de la novela.

En el cuento se unen dos historias: La del hombre que lee la novela y la de los amantes que van a matar al marido. El personaje es de mucha plata tiene un mayordomo, y un apoderado.

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