Resumen de Las aventuras de Huckleberry Finn (Mark Twain)


Nos cuenta la vida de un niño pequeño que se queda huérfano de madre y tiene que aprender a lidiar con el alcoholismo de su padre, el cual no se preocupa en lo más mínimo por su hijo, al poco tiempo es adoptado por una mujer de un gran corazón que se compadece de él, auque su aspecto es un poco de una mujer muy exigente, se preocupa por Huck ya que le consigue a una maestra para que lo educa y aprenda a ser tan correcto como ella, a lo largo de su corta vida siempre había compartido con su mejor amigo Tom Sawyer el cual era igual de fantasioso; gracias a todas sus travesuras conoce a Jim un esclavo negro y se hace amigo de él. Es una historia muy humana ya que te enseña a ver a las personas por lo que son y no por lo que tienen, como un niño con su simple fuerza de voluntad puede superar cualquier obstáculo y conseguir su meta en la vida. Es una historia llena de historias ficticias por parte de los niños, nos muestra la época más horrible de Estados Unidos ya que muestran una parte de la esclavitud y de cómo Huck a pesar de haber sido educado para pensar que los negros eran solo esclavos rompe con esas cadenas y libera a uno de ellos.

Capítulo I

Mi amigo Tom Sawyer y yo encontramos dinero dentro de una cueva, el juez Thatcher lo puso a interés, yo me fui a vivir con la viuda Douglas, mis andrajos pasaron a ser trajes nuevos que me hacían sudar y la comida no era la misma que yo comía, me leía sobre Moisés y los juncos, pero le perdí el interés cuando comenzó a hablar de un muerto, le pedí permiso para fumar, pero me lo negó. Su hermana la señorita Watson decía que debía ser obediente si pretendía ir al cielo, pero debía ser aburrido si era como lo pintaba ella, cuando llego la noche, añore la compañía de un amigo y prendí mi pipa, cuando dieron las doce campanadas escuche un maullido entre los árboles, lleno de alegría le respondí y baje por el cobertizo, allí estaba Tom esperándome. Cuando nos disponíamos a salir por el jardín por poco nos sorprende Jim, un corpulento negro que la viuda tenía a su servicio, nos dirigimos a la cumbre de la colina y después a la orilla del río, en el camino nos encontramos con Joe Harper, Ben Rogers y a otros muchachos más, nos dirigimos río abajo en un esquife, Tom nos condujo hasta un agujero en una montaña, nos dijo que formaríamos una banda de ladrones, se llamaría “La Banda de Tom Sawyer”, tendríamos que prestar juramento y escribir nuestros nombres con sangre. Debíamos guardar los secretos de nuestra banda, entre ellos el de obedecer cuando se nos ordenara matar a alguien, de lo contrario el castigo sería severo y ejemplar. Tom indico que nos dedicaríamos a robar y a asesinar, seriamos salteadores de caminos, cuando fuera oportuno secuestraríamos a la gente para pedir rescate, -¿qué es un rescate?- preguntamos. -No lo sé, pero eso dicen los libros- dijo Tom, a las mujeres las traeremos a la cueva, las trataremos con amabilidad, después se enamoraran de alguno de la banda y se quedarán a nuestro lado para siempre, Tommy Barnes ya se había dormido, entonces acordamos reunirnos a la siguiente semana para matar a alguien y robar dinero, Tom Sawyer seria el capitán de la banda y Joe Harper el segundo, nos despedimos y regresé a la casa de la viuda.

Tenía un año que no veía a mi padre y no tenía el menor deseo de volver a verlo, solía pegarme, así que no lo echaba de menos.

Después de un mes de jugar a los bandidos nos cansamos, sin nadie a quien robar y a quien matar, hicimos un último intento, Tom nos dijo que un grupo de mercaderes árabes y españoles acamparían en la hondonada de la cueva, les quitaríamos sus brillantes y oro que transportaban acompañados de una guardia de cuatrocientos hombres, cuando nos dispusimos a asaltar la caravana nos entristeció ver que en lugar de mercaderes eran los alumnos de la escuela dominical, Joe se burló de Tom. – Sois unos ignorantes –replico Tom-. Si hubierais leído El Quijote no estaríais diciendo tonterías. Pedimos unos bocadillos a los alumnos, si no mataríamos a ningún mercader, mataríamos el hambre que nos acosaba.

Capítulo II

Para el invierno ya sabía deletrear y escribir. Vivir con la viuda y dormir en cama me agradaba. Un día por la mañana sobre la nieve vi las pisadas de alguien que había permanecido afuera si entrar a la casa, en una de las huellas había una cruz hecha con clavos grandes, para ahuyentar al demonio, muerto de miedo me dirigí a la casa del juez y le pedí que se quedara con mi dinero, estaba sorprendido, escribió algo en un papel y me dijo que lo firmara, me dio un dólar, y me dirigí con Jim para que ahuyentara los malos espíritus, le dije que sabía que mi padre había vuelto, Jim tenía una pelota de pelos con la que hablaba, la pelota le dijo que mi padre no sabía que hacer, habría que esperar a que se decidiera, que yo iba a tener muchos problemas y alegrías, por mi vida pasaría dos chicas y que debía permanecer lejos del agua, pues estaba escrito que me iban a colgar.

Me regrese a la casa de la viuda y cuando entre a mi habitación estaba mi padre sentado con la barba crecida y sus ropas eran andrajos me miraba de pies a cabeza, comenzó a regañarme por estar aprendiendo a leer y a escribir, diciendo que ya había regresado para meterme en cintura, amenazándome con golpearme si regresaba al colegio, me quito el dólar que le había dado el juez y se fue a beber algo, al día siguiente fue a buscar al juez y a la viuda para reclamarle el dinero de su hijo, pero ellos pelearon legalmente para que lo apartaran de mí y uno de ellos fuera mi tutor, sin embargo el juez del caso era nuevo y no pudieron hacer nada, mi padre me llevo con él obligándome a pedir dinero para que él pudiere mantener su vicio, el juez que llevo el caso se dio cuenta que mi papá no era el mejor ejemplo para mí así que lo llevo a su casa y trato de ayudarlo a reformarse, pero fue inútil, al ver mi padre que sus métodos no le funcionaban me llevo a una cabaña donde me tuvo encerrado, la viuda mando por mi, pero no pudo con la escopeta de mi papá, al poco tiempo me acostumbre al lugar de no ser por las palizas de mi padre, después de un tiempo encontré la forma de escapar y cuando lo estaba preparando llego mi padre maldiciendo contra todo el mundo y me obligo a ir de rodillas al bote y bajar un costal de harina, un loma de cerdo, municiones y un barril de whisky, él se dedicó a beber como loco hasta que cayó al suelo ebrio con grandes esfuerzos se levantó y comenzó a perseguirme con una navaja en la mano hasta que cayó de cansancio y se quedo dormido yo tome la escopeta y después de cerciorarme de que estaba cargada la puse enfrente de mi padre esperando a que despertara, ese rato se me hizo eterno.

Capítulo III

La voz de mi padre me despertó, pero no se dio cuenta de mis intenciones y me mandó a ver si encontraba algún pez que hubiere picado el anzuelo, en donde vi una embarcación y nade hacia ella llevándola a la orilla para ocultara, mi padre al ver que no llevaba nada para desayunar decidió ir al pueblo, aproveche ese tiempo para poner en esa balsa todos los utensilios que necesitaría para sobrevivir, incluyendo la escopeta y me interné en los bosques.

Me sentí cansado y sin darme cuenta me dormí hasta que escuche un ruido a lo lejos y vi que se trataba de un esquife, en el que abordo se encontraba mi padre, me tendí en el fondo de la canoa hasta que la corriente me lleva a la orilla de Illinois en donde pronto descubrí un bote soltando cañonazos en donde iban mi papá, la viuda, el juez, Beckie, Joe, Sid, Mary, Tom y su vieja tía ellos no pudieron verme volvieron a la orilla de Missouri y regresaron al pueblo, al anochecer me dedique a observar la naturalaza, pasaron tres días hasta que descubrí las cenizas de una hoguera, escuche pisadas de caballos, me introduje en la canoa y me deje llevar por la corriente, transcurrido un rato decidí que lo mejor era averiguar quienes eran esos individuos y al averiguar me di cuenta que era Jim que había escapado porque lo culpaban de mí muerte.

Capítulo IV

Al despertar de un largo sueño decidí que fuéramos a explorar el lugar en donde nos encontrábamos hasta que encontraron una enorme caverna en la roca y en donde escondimos nuestra canoa y preparamos una suculenta comida con peces por la noche cayó una terrible tormenta que los arrastro en la corriente hasta que llegamos a un pueblo en donde me vestí de mujer para poder averiguar en donde nos encontrábamos, llegue a una cabaña en la cual fui descubierto por la señora que me abrió y para no arriesgar a Jim le conté una mentira que me creyó y me marché, en la conversación me entere que estaban ofreciendo una recompensa por Jim y por mi padre, al salir de la casa de la señora corrí hasta la canoa y me dirigí a nuestro escondite.

Capítulo V

Pasamos la noche entera en la canoa y al amanecer nos ocultamos entre los sauces de la orilla y al anochecer nos apoderamos de una balsa y construimos sobre su superficie una improvisada choza, pescamos e íbamos a la deriva, río abajo, solía bajar a tierra cada noche para comprar algo de comida, en la quinta noche tuvimos una gran tormenta y en nuestro camino encontramos un vapor estrellado contra una roca, nos acercamos y al entrar en ese vapor encontramos a dos hombres que tenían secuestrado a un tercero al que querían abandonar allí e irse en una balsa llena de provisiones, pero Jim y yo nos adelantamos y nos robamos la balsa y cuando llegamos a la orilla dimos parte al vigilante al que le contó nuevamente una mentira para que fuera al vapor en donde estaban los secuestradores y los detuvieran, la balsa en la íbamos Jim y yo se deslizó por las aguas hasta llegar a una pequeña isla.

Capítulo VI

A la mañana siguiente repasamos las cosas que venían en la balsa y Jim me dijo que esa vida ya le estaba cansando y sin en cambio a mí me encantaba al llegar cerca de las luces que había divisado a lo lejos decidí nadar hasta la orilla hasta que me tropecé con dos hombres que andaban en busca de cinco negros que se habían escapado y querían ir al interior de la balsa en donde estaba Jim, les dije que estaba mi padre que tenía viruela, uno de ellos me dio una moneda de veinte dólares y desistieron de ir a la balsa, les di las gracias y regrese a la balsa en donde Jim se había escondido en el agua cuando escucho mi conversación con los hombres yo le dije que con los veinte dólares que me habían dado podríamos coger dos pasajes para llegar a los estados libres, esa noche divisamos luces de un pueblo que pensamos que era el Cairo y eso mismo nos paso varias veces.

Capítulo VII

Hacían excursiones organizaban fiestas y bailes. Por los alrededores vivían cinco o seis familias apellidadas Shepherdson y usaban el mismo embarcadero. Un día estábamos en el bosque y oímos un caballo, paso un magnifico joven galopando Harney Shepherdson, Buck disparó contra el jinete; así que salimos corriendo nos siguió un buen trecho dio la media vuelta y desapareció en el camino. Al llegar a casa Saúl dirigió una mirada de complicidad y le dijo a Buck: no me gusta que te aproveches de la espesura del bosque para esconderte cuando disparas. Nos dirigimos a los graneros ¿Querías matarle? Le pregunté, me contestó que era por causa de la disensión ¿Qué es eso? Volví a cuestionarle; -un hombre discute con otro hombre y le mata luego el hermano del muerto busca al culpable y le mata y así hasta que se matan entre sí y se acaba la disensión, no siempre se mata papá a recibido varios disparos pero sigue vivo- me respondió; el domingo siguiente todos fuimos a la iglesia, todos los hombres llevaban sus escopetas a la mano. Cuando termino el sermón Sophia se quedó rezagada empezó a caminar a mi lado -He olvidado mi Nuevo Testamento, ¿te importaría ir a buscarlo?- me dijo, cuando regrese y lo tomé en las manos cayó un papel que decía “dos y media”. Sophia estaba en su habitación le entregué el libro y me preguntó si sabía leer y le dije que solo letra de molde me rogó que cerrara la puerta al salir. Me acerqué al río y me di cuenta de que me seguía mi negro -si baja conmigo al pantano le enseñare muchos mocasines de agua- le hice caso y me interne en el pantano junto con él, llegue a un claro muy reducido; ahí encontré a Jim el cual me abrazó y me dijo que cuando la barca se destruyó unos negros lo encontraron lo llevaron hasta ahí para que estuviera a salvo y le llevaban comida y noticias sobre mí. Cuando llegué a la casa Sophia se había fugado con Harney Shepherdson y la familia los estaba buscando para matar a Harney yo los seguí y vi que la pareja corrió hasta la orilla, tomo una balsa y cruzó el río tomaron unos caballos y se fueron; la familia los siguió y de repente escuche unos disparos la matanza había comenzado fui por mi amigo Jim y nos fuimos en la barca.

Capítulo VIII

Pasaron dos o tres días con sus noches navegábamos de noche y nos escondíamos de día. Nos sentíamos en la gloria viajar en una balsa era como sentirse el amo del mundo. Viajamos casi desnudos cuando los mosquitos nos lo permitían. Una mañana encontré una canoa y vi a dos hombres enfilando un camino con mucha prisa me suplicaron a gritos que les salvara la vida, querían saltar a mi balsa ya que unos perros los perseguían yo les dije que se escondieran entre la espesura y después podrían saltar a su canoa. Pero al fin y al cabo subieron a nuestra balsa, al abandonar los bosques y salir del río ya habíamos logrado escapar el peligro. Los perseguidos cargaban unas enormes bolsas repletas no sé de qué. Uno vendía un producto que quitaba el sarro los dientes pero también el esmalte, el otro estuvo dirigiendo durante una semana una campaña a favor de la templanza. El más joven nos propuso formar una sociedad los hombres permanecieron reflexionando Jim y yo les mirábamos admirados de tan selecta compañía el más joven exclamó de pronto: ¿Por qué he caído tan bajo? Yo soy descendiente directo del duque Bridgewater solo podrían consolarme de una manera, habrán de hacerme una reverencia y llamarme Su Gracia, Mi lord o Su Señoría servirme la comida y hacer cuanto ordene y así lo hicimos; a medida de que el duque lucía más feliz y sonriente, el pobre anciano fue cayendo en un silencio sombrío. El duque dijo: ¿qué es usted?, están contemplando en este momento al pobre Delfín desaparecido, Luis XVII, hijo de Luis XVI y de María Antonieta. No sabíamos que hacer para consolarle. Si así lo desean pueden llamarme Majestad hincar una rodilla en tierra ése es el tratamiento correcto para con un rey. Jim y yo nos dirigimos al viejo llamándole Majestad, el duque se negó a hablar con nosotros. Nos daremos la mano y seremos amigos, no tarde en adivinar que eran unos charlatanes cuando las cosa estuvieron más calmadas preguntaron si éramos fugitivos les conté que mi familia vivía en el condado de Pike, papá se fue a vivir con el tío Ben decidimos coger esta balsa y bajar en ella hasta Orleáns un vapor paso por encima de la balsa y todos caímos al río Jim y yo salimos a flote pero como mi papá estaba borracho y mi hermano tenía cuatro años se hundieron, la gente pensaba que Jim era un negro fugitivo nos hacía preguntas constantemente por eso decidimos viajar de noche y descansar durante el día. Al anochecer parecía avecinarse una tormenta y el duque y el rey examinaron el cobertizo de la balsa peleándose por nuestras camas hasta que el duque accedió a dormir en la peor.

Capítulo IX

Jim y yo nos encargamos de montar guardia las olas me arrastraban desde la balsa cuando el dueño empezó a dominarme, Jim se encargó de montar la guardia por mí, el oleaje me lanzó al agua, relevé a Jim en la guardia la tormenta se aplacó y apareció la primer luz de una cabaña le desperté y condujimos la bala hasta un escondrijo para pasar el día se había terminado y decidí acercarme al pueblo –Iré contigo- dijo el rey –yo también- afirmó el duque llegamos al pueblo al atardecer todo estaba desierto y silencioso encontramos a un negro enfermo el cual nos informó.

que habían ido a una reunión de campamento iremos allí dejo el rey el duque dijo que aprovecharía para buscar la imprenta, le dejamos que buscara la imprenta y nos encaminamos en la dirección señalada por el negro enfermo que tomaba el sol; llegamos al lugar atestados por la muchedumbre que se utilizaba para dar los sermones había muchachos que iban descalzos en el primero cobertizo el predicador estaba leyendo un himno y después los demás las cantaban al final comenzaron a gritar y a gemir el predicador de cuando en cuando levantaba la Biblia y gritaba es la serpiente de bronce del desierto y la gente gritaba: ¡Gloria! ¡Amén! Y llamaba a los necesitados las palabras del predicador se iban perdiendo poco a poco en los gritos y los llantos de la multitud. El rey no estaba inactivo y el predicador le suplico que hablase a la gente, él contó una historia falsa y se echó a llorar por lo que la gente hizo lo mismo ¡Hagamos una colecta pera él! gritó una voz el rey pasó entre la muchedumbre con el sombrero bendiciendo a la gente, elogiándoles y dándoles las gracias por su misericordia. Al poco nos encontramos fuera del cobertizo despidiéndonos de los presentes con la mano y saludando a montones de desconocidos. Cuando regresamos a la balsa contó que le habían dado ochenta y siete dólares con sesenta y cinco centavos y barril de tres galones de whisky el duque había impreso dos encargos para unos rancheros en la imprenta y había recibido cuatro dólares tenía la ilustración de un negro fugitivo y al pie decía “200 dólares de recompensa” nos alejamos del pueblo antes de que alguien descubriera nuestras estratagemas cuando el sol se alzó en el horizonte el duque y el rey amanecieron con mucho dolor de cabeza el desayuno les puso de muy buen humor –deberíamos formar sociedad- dijo el duque. podríamos representar obras de teatro y podríamos empezar con “Romeo y Julieta” el rey pareció dejarse convencer poco a poco pasaron muchas horas ensayando después eligieron a un personaje Ricardo III se pasaba la vida peleando con sus adversarios al cabo de varios minutos de pelea recitaremos el soliloquio de Hamlet es algo que siempre gusta mucho al público cuando el rey terminó de recitar tan cultos versos, le aplaudimos entusiasmados. Ni Jim ni yo nunca habríamos podido soñar que nos encontraríamos con tan sabios caballeros.

Una mañana en el estado de Arkansas llegamos a un pueblecito tuvimos mucha suerte pues aquella tarde había función de circo, se marcharía antes del anochecer así que pegamos unos letreros que el duque había hecho los cuales decían: “SHEKESPEARE RESUCITA” estuvimos dando vueltas por el pueblo; las calles iban llenándose progresivamente de carros y caballos con campesinos que acudían en tropel a ver el espectáculo del circo. Aquella noche hicimos nuestra representación, sólo había doce personas el público se rió todo el rato lo que puso muy furioso al duque. A la mañana siguiente el duque pegó unos carteles que decían: “EL CAMELOPARDO DEL REY o LA SIN PAR REALEZA” entrada por 50 centavos PROHIBIDA LA ENTRADA A MUJERES Y NIÑOS. Por la noche el local se llenó de hombres ansiosos de ver el nuevo espectáculo. Entonces apareció el rey iba completamente desnudo, pintado de cabeza a pies con rayas y franjas de todos los colores hizo una reverencia ante todo el mundo y dijo que estaría muy complacido si regresaban la noche siguiente con sus amigos ¡Estafadores! Gritaba el público, lo que hicieron fue marcharse tranquilamente y recomendar la función ya que no querían que la gente se burlara de que siendo tan hombres los hubieran estafado. Al día siguiente el local se abarrotó más y engañamos a todos del mismo modo.

Capítulo XI

A la tercera noche se volvió a llenar el lugar pero esta vez olía a huevos podridos y las bolsas de los hombres parecían más abultadas así que el duque nos dijo corran y no se detengan hasta llegar a la bala lo hicimos y después de cobrar el también corrió, al día siguiente el rey y el duque empezaron a tramar un plan para trabajar en los dos pueblos cercanos al mismo tiempo; Jim protestó por nuestras ausencias así que el duque pintó a Jim de azul y lo vistió con uno de sus atuendos y pinto un letrero que decía: “Árabe enfermo no acercarse” pues si encontraban a Jim sin amarrar pensarían que era un negro fugitivo. Con el dinero que sacamos nos compramos ropa y el rey se vistió tan elegante que cualquiera pensaría que era un hombre rico, encontramos aun chico con unos sacos el rey se dirigió a mí como si fuera su sirviente y me dijo que lo llevara hasta el barco en el que subiría durante el trayecto el joven nos contó una historia acerca de un hombre que había muerto y había dejado toda una herencia a dos hermanos que no conocía por lo que el rey empezó a planear algo y le continuó haciendo preguntad al chico hasta que le saco toda la verdad alcanzamos al barco y dejamos al muchacho, después alcanzamos a otro barco y le pagamos muy bien para que nos llevara al puerto del pueblo y así pareciera que ramos millonarios al llegar ahí el rey y el duque se hicieron pasar por los hermanos del hombre muerto todos nos creyeron el cuento, la mayor de las sobrinas entrego el testamento al rey el cual palideció de la emoción.

Capítulo XII

El rey leyó el testamento en vos alta ahí decía que a sus hermanos les dejaba seis mil monedas de oro que estaban enterradas; el rey no dudo nada y las encontró; en un acto por mostrar su “honestidad” les dio el dinero a las muchachas, un día mientras había una cena en la casa llegó uno de los amigos del muerto, el doctor Robinson; que enseguida se dio cuenta de que éramos farsantes y se lo dijo a todo el mundo para demostrar que las jóvenes confiaban en el rey le devolvieron el dinero y le dijeron que lo administrara.

Capítulo XIII

Después de todo esto yo me encontraba discutiendo con la más pequeña de las jóvenes Joanna que empezó a hacerme preguntas de Inglaterra lugar donde supuestamente vivía, la Mayor de ellas Mary Jane fue muy amable conmigo y me defendió de su hermana las tres se desvivían por hacerme sentir como en mi casa así que me sentí el peor hombre sobre la tierra ya que pensar que les íbamos a robar su dinero a ellas, por lo que decidí hacer un plan esa noche mientras todos se encontraban en la cena yo entré a los cuartos de los rufianes a buscar la bolsa que contenía el dinero de pronto escuché que venían y me escondí; ellos discutieron un rato y después acordaron marcharse al otro día después de vender todos lo terrenos y las casas. Tome el dinero y lo lleve al desván al poco rato noté que todos dormían plácidamente incluidos el duque y el rey, llevé el dinero al saloncito donde velaban al difunto que por cierto todos los presentes también dormían, de pronto escuche pasos y metí la bolsa del dinero dentro del féretro, a la mañana siguiente corría hacia el curto de Mary Jane y la encontré llorando ya que habían vendido a sus negros y los habían separado a los padres de los hijos ya que el rey les había prometido a las muchachas que las llevaría con él a Londres al día siguiente por que ese día tendrían que subastar todas las casas. Le conté toda la verdad a la joven y le prometí que le devolvería a sus negros si hacía lo que yo le dijera mi plan era el siguiente: que ella se fuera lo más alejado posible a la casa más apartada antes de que anocheciera pediría que la trajeran de vuelta ya que había olvidado si llegaba antes de las once pondría una vela en la ventana de su cuarto si yo no aparecía es que me había ido seguro entonces ella saldría a la calle a gritar la noticia y se llevarían presos a los charlatanes como no iba a tener testigos le dije que llamara a toda la gente del pueblo vecino y ellos podrían contar como los habían estafado también hasta que recordé a sus hermanas ya que no estaban incluidas en el plan.

Capítulo XIV

La única solución que nos quedó fue dejarlas ahí en la casa. Al día siguiente en el siguiente barco desembarcaron los verdaderos hermanos del señor Peter todos los del pueblo se dividieron en dos bandos ya que unos apoyaban a los verdaderos y otros al rey y al duque la única manera de comprobar quien decía la verdad era desenterrando al muerto ya que al preguntar que tenía tatuado en el pecho el rey al no saber decía que una flechita azul y el otro hombre decía que sus iniciales así que fuimos al cementerio y desenterraron al muerto la única que me podía salvar de la horca era Mary Jane en eso pensaba cuando alguien gritó que tenía la bolsa del dinero en el pecho.

Capítulo XV

Cuando todos se acercaron al ataúd, yo aproveché para huir; fui hacía la barca y junto con Jim nos dimos a la fuga pero no por mucho tiempo ya que los charlatanes nos alcanzaron y fuimos al siguiente pueblo como siempre dejamos a Jim en la barca, cuando regrese a buscarlo un chico me dijo que se lo había llevado el viejo Silas Phelps entonces comencé a pensar en un plan ya que me enteré de que el duque había hecho los volantes que decían que se ofrecía recompensa por Jim. Me dirigí a la casa del señor Phelps y vi que tenía un campo de algodón y vi a sus hombres trabajando pero no vi a nadie vigilando.

Capítulo XVI

Al llegar a la casa que se encontraba ahí salió una mujer blanca seguida de sus hijos en cuanto me vio pregunto -¿Eres tú?- yo no dude y respondí afirmativamente entré a la casa y me dieron de comer les inventé una historia acerca de mi equipaje y de pronto llegó el señor Phelps; me escondieron para darle una sorpresa, al verme exclamo -¡Pero si eres tú Tom Sawyer!- yo casi me voy de cabeza de la sorpresa era la familia de mi amigo Tom así que logré convencerlos de que me dejaran ir al pueblo supuestamente a recoger mi equipaje ahí encontré a Tom que iba hacía casa de sus tíos al verme casi se desmaya ya que me creía muerto; le conté todo sobre Jim y decidió ayudarme me regrese a casa de la familia Phelps entonces él llegó y se hizo pasar por su hermano Sid Sawyer.

Capítulo XVII

Entre Tom y yo iniciamos a trazar un nuevo plan y lo logramos primero que nada nos hicimos amigos del negro que le llevaba comida a Jim, estudiamos el lugar y decidimos cavar un agujero desde el otro lado de la cabaña de Jim, era una especie de desván y durante dos noches seguidas nos fugamos de nuestro cuarto y cavamos toda la noche hasta que logramos llegar a donde estaba el pobre de Jim nos faltaba algo con que cortar la cadena; así que decidimos fugarnos hasta el día siguiente.

Capítulo XVIII

Tom empezó a escribir cartas de aviso donde advertía peligro a la tía Sally así que el tío Silas y toda la familia estaban pasmadas del pánico, la noche que nos escapamos no contábamos con que el tío había llamado a muchos granjeros para que estuvieran atentos a cualquier peligro al salir corriendo hacía la balsa comenzaron a disparar e hirieron a Tom en la pantorrilla al ir en la balsa lo note así que en cuanto amaneció fui a buscar al doctor, el cual se quedo con Jim y Tom mientras lo curaban cuando yo iba por un encargo del doctor me encontró el tío Silas y me llevó a casa, al día siguiente tuvimos que regresar al pueblo a buscar a Tom cuando lo encontramos metieron a Jim a la cárcel ya que pensaron que era su culpa. Ya estando en la casa fui al cuarto de Tom, él me preguntó que si Jim se encontraba bien respondí a medias ya que estaba la tía Sally le dije que sí, pero antes de que pudiera explicar le contó todo a la Tía Sally y le exigió que le liberara ya que al morir la señorita Watson le había dado su libertad, en eso llegó la Tía Polly y le contó la verdad acerca de que Tom no era Sid y yo no era Tom, liberaron a Jim y el tío Silas le dio 40 dólares por cuidar de Tom. La tía Polly quería mandar a Tom a un internado y la tía Sally decidió adoptarme para convertirme en un hombre de bien.

Personajes

HUCKLEBERRY FINN: protagonista, niño huérfano de madre y con un padre alcohólico, es un niño muy fantasioso, pero a la vez muy consiente de su situación, inocente, noble y compasivo.

TOM SAWYER: mejor amigo de Huck, al igual es un niño que inventa muchas cosas a partir de los libros que ha leído, siempre se complica mucho al hacer las cosas, es bueno pero un poco más maleado que Huck.

JUEZ TATCHER: apoderado económico de Huck, el es el que guarda y administra el dinero, hombre abusivo y explotador.

VIUDA DOUGLAS: madre adoptiva de Huck, es una mujer muy bien educada, correcta y un poco exigente.

SEÑORITA WATSON: maestra de gramática de Huck, mujer flaca, insoportable fastidiosa, aburrida e intolerable.

JOE HARPER: amigo de Huck y Tom, chico sencillo que los seguía en todas sus travesuras.

BEN ROGERS: amigo de Huck y Tom, muchacho humilde que era su cómplice en todas sus diabluras.

JIM: amigo muy querido por Huck, negro esclavo de la Srita. Watson, a pesar de su condición era un joven muy sensible, amable, noble y un poco inocente.

TIA POLLY: tía muy vieja de Tom.

DAVID GARRICK (El duque): hombre joven engreído seguidor del viejo, vendía un producto que quitaba el sarro de los dientes pero dañaba el esmalte, era un estafador y un mentiroso.

EDMUND KEANE (El rey): hombre ya viejo y calvo, hombre según muy culto, estuvo dirigiendo durante una semana una campaña a favor de la templanza, estafador, mentiroso, abusivo y aprovechado.

MARY JANE: Sobrina del hombre al que estafaron el rey y el duque, jovencita amable, tierna, sensible, piadosa, humana, compasiva y muy buena e inteligente.

SUSAN: Hermana de Mary Jane, muchacha amable y sencilla.

JOANNA: hermana menor de Mary Jane, tenía el labio leporino, niña preguntona y molesta.

TIA SALLY: tía de Tom, mujer muy amable, buena y bondadosa, quería adoptar a Huck.

TÍO SILAS: Hombre criado según sus tiempos con la idea de que los negros eran objetos, pero abierto de pensamiento y agradecido.

Fuente